Mostrando entradas con la etiqueta diogeneras. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta diogeneras. Mostrar todas las entradas

viernes, 3 de octubre de 2014

Crochet y reciclaje

Te presento mis nuevas zapatillas. En verano me inicié con el ganchillo (en realidad ya tenía una ligera idea de cómo iba esto del crochet porque cuando era muy pequeña mi madre me había empezado a enseñar cómo ganchillar). Pero tenía muy poca idea. Con lo cual, después de tantos años, decidí que tenía que recordar lo (poco) que sabía, aprender más, y hacer, por primera vez, un proyecto en ganchillo. 

Aunque el resultado es sorprendente, resulta un trabajo realmente sencillo en el que a partir de tres puntos básicos; el punto medio, el punto de media vareta y el punto de vareta; logramos hacer estas cómodas slippers.


Para ser sincera, lo que más me costó fue encontrar la suela adecuada. Al final he decidido reciclar una suela de una sandalia "medio-rota" y así poder hacer la zapatilla sin olvidad el reciclaje.

sábado, 8 de febrero de 2014

¿Reciclamos bombillas?

Nunca me habría imaginado reciclar una bombilla de esta manera hasta que lo he visto hace poco por Internet, y claro, no pude evitar hacerme con un florero así de particular. El resultado es sorprendente y muy minimalista, como a mí me gusta. Quizás el mayor problema sea buscar una base sólida que lo soporte e impida que vuelque (me acaba de salir la vena ingenieril) porque la flor que le puse pesa un poco y tiende a hacer que el florero desequilibre, pero Don't worry! Hay solución.

En resumen: este DIY se caracteriza por el espíritu recicladero y por tanto es muy muy pero que muy barato. Sólo he gastado dinero en la flor, la cual, por cierto, la ha hecho mi madre de fimo (así no se marchita ☺).

viernes, 3 de enero de 2014

Más barato imposible

El pasado septiembre visité Oxford y no pude resistirme a comprar una de esas sudaderas que ponen "Oxford University" (no tengo la de mi propia universidad y voy y me compro la de Oxford, tiene tela ☺), pero es que pensé: ya que no tengo la fortuna de poder estudiar en su fabulosa universidad, pues me conformaré con la sudadera, jaja. No puedo decir otra cosa que no sea que me encanta esta ciudad, su preciosa arquitectura, su prestigiosa universidad y su envidiable historia cinematográfica. Si tenéis la posibilidad de ir, no lo dudéis, ¡os encantará! Tiene algo que te dejará prendido a ella.

La historia de este DIY comienza cuando, después de tres meses de estrenar mi sudadera favorita, decido, por fin, descoser esa "etiqueta" que me molestaba en el cuello. El caso es que se había descosido un poco, de ahí que comenzara a incordiar ☺. Entonces tenía dos posibilidades: volverla a coser o descoserla por completo; y pensé: muerto el perro se acabó la rabia ¿no?